Nace en Río
de Janeiro. Estudia música y violoncello en el Instituto
Nacional de Música. Desde muy joven comienza su genial
carrera como compositor.
Con
apenas 18 años de edad, la música de Villalobos
era bastante conocida en Brasil. Más tarde, en 1923,
se traslada a Europa donde se consolida como un compositor
de talla mundial.
Debido a las características de vanguardia
de su obra, Villalobos ha sido mucho más reconocido
y apreciado fuera del Brasil. En los Estados Unidos de América
y muy especialmente en Europa, se considera a Heitor Villalobos
como uno de los grandes exponentes de la música universal
del Siglo XX.
El Chôro Brasileño para guitarra, siendo ésta
no precisamente una de sus obras más académicas,
es un claro ejemplo del sentido de gran espontaneidad e improvisación,
presentando un gran colorido instrumental, al que añade
el estilo del folklore brasileño logrado con especial
maestría.
Los orígenes del término Chôro pueden
ser atribuidos a la convergencia o "colisión cultural"
entre las palabras chôro (de llorar) y chorus (coro).
Cualquiera que sea el origen del término Chôro,
se sabe con certeza que los Chôros además eran,
hacia finales del siglo XIX, reuniones de gente de clase media
baja en las que músicos se reunían a tocar por
placer con comida y bebidas.
El Chôro es probablemente conocido por una buena parte
del público europeo a través de las composiciones
de Heitor Villalobos quien compuso varios Chôros de
carácter erudito.
El Chôro es esencialmente instrumental y, dadas sus
características armónicas y rítmicas
por lo general se lo asocia, con mucha razón, a toda
la música instrumental brasileña.
Heitor Villalobos fue un tocador de Chôros, guitarrista
y gran conocedor de las formas populares brasileñas.
Finalmente, dignas de mencionar son las extraordinarias Bachianas
Brasileiras, donde Villalobos une, con sublimes resultados,
la sonoridad del violoncello y el canto.
Música para Guitarra Clásica
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